Recomendaciones

Manejo de la herida quirúrgica

La piel protege al cuerpo frente a las infecciones. La incisión (corte) en la piel practicada para una intervención quirúrgica (operación) es un evento no natural, que rompe las barreras defensivas del organismo y tiene el riesgo de infectarse.

El equipo de salud toma precauciones para prevenir las infecciones, desde el lavado escrupuloso de las manos y el uso de procedimientos e instrumental estériles (sin microorganismos) para realizar las curaciones de la herida y cuando se requiere, la administración apropiada de antibióticos. En buenas condiciones generales de salud, toda herida debe cicatrizar.

¿Qué es una herida quirúrgica?

Es una abertura o interrupción de la continuidad de la piel, producida por una incisión, realizada por un cirujano, con fines de diagnóstico o tratamiento. Las heridas de la cirugía cardiovascular que se realiza en los niños con cardiopatías congénitas son de tipo cerradas por medio de suturas (costura con hilo estéril de diversos materiales, especial para cirugía).

¿Cómo debe ser una herida normal?

Casi siempre la herida se abulta ligeramente y el enrojecimiento es notorio (inflamación leve), durante las dos primeras semanas después de la cirugía, sin que esto represente ningún problema. Después de aproximadamente la primera semana de la fecha de la cirugía, los bordes deben notarse unidos, libres de secreciones y no percibir calor, dolor excesivo, endurecimiento o pus sobre ella o fiebre generalizada.

¿Qué debe hacer usted para cuidar su herida quirúrgica?

  • Siga todas las instrucciones sobre los cuidados básicos a la herida que el médico y la enfermera le hayan dado al darlo de alta.
  • Realizar la curación de la herida de la siguiente manera:
    • Lávese muy bien las manos y limpie con alcohol la mesa donde va a poner los materiales (gasas estériles, jabón líquido, guantes, apósito, Micropore).
    • Retire la cinta de Micropore o el apósito que cubre la herida suavemente, en dirección de la misma, si está muy pegado humedecer con agua y con la otra mano sostenga la piel.
    • Observe si hay separación de los bordes, si tiene pus, si existe inflamación excesiva, si la piel está enrojecida, existencia de fiebre, u otro signo que lo alarmen debe acercarse al servicio de urgencias.
    • La limpieza de la herida debe hacerla con agua y jabón líquido, con movimientos suaves y sin frotar en dirección de la herida.
    • Retire el exceso de jabón con agua limpia, también puede emplear agua embotellada, solución salina o agua estéril.
    • Una vez limpia la herida séquela suavemente con las gasas estériles y cúbrala con su apósito o gasa o déjela al aire, según indicaciones médicas.
    • Por último, lávese nuevamente las manos y guarde los materiales en un lugar limpio y fresco.
  • Evitar que otras personas manipulen la herida del niño.
  • Las heridas quirúrgicas no requieren de la aplicación de medicamentos, a menos que estén infectadas.
  • Es importante tener en cuenta que el uso de plantas, azúcares tipo panela, agua oxigenada, soluciones yodadas o con cloro, retardan y complican el proceso de cicatrización en las heridas.
  • Es importante que el niño se mantenga bien alimentado, para favorecer la cicatrización.

Referencias