Nutrición

Deshidratación en niños lactantes

¿Qué es la deshidratación?

La deshidratación se define como la disminución del agua corporal y electrolitos (sales) del bebé, que puede ocurrir lentamente o de forma repentina, según la edad del niño y la manera en que se pierda el líquido. Los niños pequeños y los bebés tienen más probabilidades de deshidratarse porque sus cuerpos son más pequeños.

¿Cuáles son las causas de la deshidratación?

Las causas más comunes de deshidratación son:

  • Escaso consumo de líquidos.
  • Pérdida de incrementada de líquidos por causas como:
    • Diarrea (heces líquidas 3 o más veces por día).
    • Vómito frecuente.

La deshidratación puede llegar a ser grave, especialmente en el caso de los bebés y los niños pequeños con diarreas frecuentes causadas por una infección intestinal. Los gérmenes que causan estas infecciones son: virus (son los más frecuentes), bacterias y parásitos.

Nota: las infecciones pueden evitarse con un buen lavado de manos del bebé y la familia, el aseo continuo de los utensilios que usa el bebé, la manipulación y lavado adecuado de los alimentos y el tratamiento adecuado del agua para el consumo.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la deshidratación?

ALERTA: si su hijo tiene fiebre, diarrea o vómito esté pendiente de los signos de deshidratación, que incluyen los siguientes:

  • Irritabilidad o somnolencia.
  • Lengua o labios pegajosos o secos.
  • Escasez o ausencia de lágrimas al llorar
  • Ojos hundidos.
  • Piel seca, arrugada y fría.
  • Orina disminuida y de color oscuro.

¿Cómo se trata la deshidratación?

Lo más importante es saber reconocer los signos y síntomas iniciales de la deshidratación y reaccionar inmediatamente si los detecta en su hijo y consultar en forma oportuna a su centro de atención medica mas cercano.

El tratamiento consiste en reponer los líquidos corporales perdidos con una solución oral de rehidratación (suero oral). Los sueros orales de venta libre en el mercado en Colombia, contienen una cantidad equilibrada de agua, azúcares y sales que necesita el bebé. La administración del suero se realiza según el tipo de deshidratación de la siguiente manera:

  • Deshidratación leve: el aspecto general del bebé es inquieto, ha disminuido su orina, la lengua y labios se ven pegajosos y la piel se nota seca. En este caso, la manera de administrar el suero es la siguiente: 50 ml por kilogramo de peso corporal del bebé en un transcurso de 4 horas, esto significa que si el niño pesa 8 kg, el objetivo sería administrar 400 ml (13 onzas aproximadamente) de suero oral en 4 horas, divididos en cantidades iguales cada 5 o 10 minutos (2 cucharadas cada 5 minutos aproximadamente).
  • Deshidratación moderada: el aspecto general del bebé es irritable, orina muy poco, la lengua y labios se ven secos, la piel es arrugada y fría, los ojos se ven hundidos y el bebé llora sin lágrimas. En este caso, la manera de administrar el suero es la siguiente: 100 ml por kilogramo de peso corporal del bebé en un transcurso de 4 horas, esto significa que si el niño pesa 8 kg, el objetivo sería administrar 800 ml (26,5 onzas aproximadamente) de suero oral en 4 horas, divididos en cantidades iguales cada 5 minutos. 
  • Deshidratación grave: el aspecto general del bebé es malo, se nota muy enfermo, somnoliento y no reacciona a estímulos. En este caso, no es suficiente la administración de suero oral. Lleve el niño de inmediato al hospital para recibir atención médica de urgencia.

Notas:

  • No es recomendable administrar agua sola o sueros caseros, especialmente en niños pequeños y bebés, ya que estos no contienen las sales y azúcares suficientes que necesita el bebé.
  • No administre al bebé las bebidas energizantes para adultos que venden en el mercado.
  • Si su bebé es lactante, continúe alimentándolo con leche materna o la leche de fórmula infantil, siempre y cuando el niño la tolere adecuadamente y no vomite. SI no tolera el alimento consulte de inmediato por urgencias.

 ¿Qué hacer después de que el niño haya mejorado?

Una vez que el bebé esté mejor hidratado, se debe lograra que vuelva a comer normalmente. Esto puede ocurrir alrededor de 4 a 6 horas después del último episodio de vómito. Ofrezca al niño los alimentos, lactancia materna o leche de fórmula infantil habituales.

Referencias