Factores Emocionales

Desgaste por empatía en profesionales de la salud

La salud mental de los profesionales sanitarios en centros médicos se encuentra constantemente amenazada por las implicaciones que tiene la asistencia médica, la creciente demanda en el manejo de situaciones altamente estresantes, emocionalmente demandantes o traumatizantes (acompañamiento e intervención con pacientes en situación terminal o límite, víctimas de violencia o desastres, entre otros) y las circunstancias clínicas en las que se desenvuelven, lo que puede generar alteraciones a nivel psicológico, y por lo tanto, transformaciones en otros escenarios o áreas del funcionamiento de las personas, como laboral o social, impactando, por ejemplo, la calidad de los servicios asistenciales en centros médicos (Ancinas, 2012).

Tal malestar psicológico puede llevar al síndrome de Desgaste por Empatía (Compassion Fatigue), también llamado Traumatización Vicaria o Estrés Traumático Secundario que afecta especialmente a los profesionales que trabajan con el sufrimiento humano, como médicos, enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales o personal de rescate, pues la empatía es una herramienta que usan en su quehacer, dada su importancia con personas traumatizadas o en situación de dolor (Showalter, 2010). Este fenómeno se define como un estado de agotamiento y alteración a nivel biológico, psicológico y social, que se da como resultado de la vivencia prologanda de situaciones de estrés por compasión y del continuo contacto con pacientes en circunstancias que amenazan su vida o la de otros (Campos, Cardona & Cuartero, 2017).

Factores de riesgo

Algunos de los factores de riesgo señalados por la literatura especializada (O’Mahony, et al., 2018) tienen una relación estrecha con las largas horas de jornada laboral, aumento de la asistencia a víctimas o personas con enfermedades intratables, la exposición a muertes repentinas, los esquemas cognitivos del asistente, la experiencia con situaciones similares en el pasado, los ragos de personalidad (como el neuroticismo), la cronicidad de eventos potencialmente traumáticos e incluso los altos niveles de empatía, pues se ha demostrado que las enfermeras que son demasiado empáticas con sus pacientes tienen mayor riesgo de fatiga por compasión.

Además, García (2017) señala un mayor riesgo de padecer Empatía por Desgaste cuando los profesionales que brindan asistencia tienen diagnósticos de depresión, trastorno de estrés postraumático, dificultades económicas, somatizaciones de estrés y tendencia a satisfacer las necesidades de los afectados sacrificando su propio bienestar, siendo el estado emocional un determinante importante, así como el soporte psicosocial brindado a familias y pacientes en situación crítica. Estas circunstancias, según Navarro, López & Climent (2018), hacen más propensos a los profesionales de salud a sufrir altos niveles de estrés, ansiedad, fatiga y sufrimiento, así como alteraciones en la salud, en la percepción de bienestar y el desempeño profesional.

Consecuencias

Kapoulitsas & Corcoran (2015), describen las secuelas que este fenómeno genera en la vida del profesional en términos cognitivos, emocionales, conductuales y somáticos. Los cognitivos pueden incluir alteraciones en la concentración, apatía, minimización y escasa o nula preocupación ante eventos estresantes de clientes o pacientes; los emocionales tienen que ver con sentimientos de impotencia, enojo, culpa, depresión, sueños angustiantes e irritabilidad. Las secuelas somáticas incluyen sudoración, cambios en el ritmo cardíaco y mareos, tras la exposición continua a los eventos traumáticos o potencialmente traumáticos de otras personas.

Referencias

  • Acinas, M. P. (2012). Burn-out y desgaste por empatía en profesionales de cuidados paliativos. Revista digital de medicina psicosomática y psicoterapia, 2(4), 1-22.
  • Campos-Vidal, J. F., Cardona-Cardona, J., & Cuartero-Castañer, M. E. (2017). Afrontar el desgaste: cuidado y mecanismos paliativos de la fatiga por compasión.
  • García, M. D. C. H. (2017). Fatiga por compasión entre profesionales sanitarios de oncología y cuidados paliativos. Psicooncologia, 14(1), 53.
  • Kapoulitsas, M., & Corcoran, T. (2015). Compassion fatigue and resilience: A qualitative analysis of social work practice. Qualitative Social Work, 14(1), 86-101.
  • Navarro-Abal, Y., López-López, M. J., & Climent-Rodríguez, J. A. (2018). Engagement (compromiso), resiliencia y empatía en auxiliares de enfermería. Enfermería Clínica, 28(2), 103-110.
    O’Mahony, S., Ziadni, M., Hoerger, M., Levine, S., Baron, A., & Gerhart, J. (2018). Compassion fatigue among palliative care clinicians: findings on personality factors and years of service. American Journal of Hospice and Palliative Medicine®, 35(2), 343-347.
  • Showalter, S. E. (2010). Compassion fatigue: What is it? Why does it matter? Recognizing the symptoms, acknowledging the impact, developing the tools to prevent compassion fatigue, and strengthen the professional already suffering from the effects. American Journal of Hospice and Palliative Medicine®, 27(4), 239-242.