Educación

El desarrollo socioafectivo y del lenguaje en el bebé entre el cuarto y el sexto mes

En este artículo vamos a hablar acerca del desarrollo linguistico y socioafectivo de nuestro bebé entre el cuarto y el sexto mes de edad. 

El desarrollo lingüístico

Como habíamos mencionado en artículos anteriores, el desarrollo linguistico de nuestro bebé inicia tan pronto nace, pues, aunque no lo veamos así, el llanto es su principal y primera forma de comunicación. Sin embargo, cuando nuestro bebé tiene cuatro meses ya empieza a intentar comunicarse de otras formas y es importante que las conozcamos para que sepamos comprender mejor a nuestro bebé y responder a sus necesidades.  

Entre los cuatro y los seis meses, nuestro bebé debe:
  • Estar atento a cuando le hablamos, mirarnos 
  • Sonreir cuando le sonríen, esto se llama “sonrisa social” 
  • Empezar a balbucear  
  • Balbucear expresivamente e imitar los sonidos que escucha, por ejemplo, cuando le hablamos, puede que sonría e intente emitir sonidos en respuesta. 
  • Llorar de diferentes maneras para mostrar cuando tiene hambre, siente dolor o está cansado 

Debemos estar atentos a reconocer algunos signos de alarma y comunicarle a nuestro pediatra si cumplidos los 6 meses nuestro bebé: 

  • Tiene un llanto raro o diferente al que conocemos, recordemos que nosotros como cuidadores somos quiénes más conocemos a nuestro bebé. 
  • No sonríe cuando le sonreímos. 
  • Ausencia de vocalización y  balbuceo, incluso cuando nosotros le hablamos.
  • No nos sostiene la mirada cuando le hablamos. 
El desarrollo socioafectivo

Esta área del desarrollo comprende las emociones de nuestro bebé, sus expresiones y lo que conocemos como el desarrollo del apego, el vínculo que crea especialmente con quienes lo cudiamos, particularmente la mamá 

Entre los cuatro y los seis meses, nuestro bebé debe:
  • Sonreír cuando alguien le sonríe 
  • Mirar a los ojos, y reírse espontáneamente cuando hay otras personas. Debemos estar atentos a que se ría sin estimulación táctil o sin cosquillas, es decir, que no sea la risa reflejo. 
  • Alza las manos, le gusta que lo carguemos. 
  • Notar cuando no estamos e inquietarse. 

De igual manera, prestemos atención a los signos de alarma si nuestro bebé: 

  • No le sonríe a las personas. 
  • No se ríe por sí solo, es decir, sin que tengamos que hacerle cosquillas. 
  • Tiene dificultad para mover uno o los dos ojos en todas las direcciones. 
  • No nota cuando su madre o cuidador no está. 
  • No siente deseos de que lo carguemos o no lo disfruta. 

Recordemos que para garantizar que nuestro bebé logre un adecuado desarrollo, debemos estimularlo y brindarle un ambiente seguro y afectuoso. 

Referencias:  

Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (2018). Guía de estimulación temprana para niños y niñas de 0 – 2 años. Recuperado de https://inaipi.gob.do/phocadownload/Documentos-Institucionales/3.-Componente-educacioninicial/3.%20Guia%20de%20estimulacion%20temprana%20para%20NN%20de%200%20a%202.pdf 

CDC. (2018) Indicadores del neurodesarrollo infantil. Recuperado de https://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/actearly/milestones/index.html 

Medina Alva, M. D. P., Kahn, I. C., Muñoz Huerta, P., Leyva Sánchez, J., Moreno Calixto, J., & Vega Sánchez, S. M. (2015). Neurodesarrollo infantil: características normales y signos de alarma en el niño menor de cinco años. Revista Peruana de medicina experimental y salud Pública, 32(3), 565-573.