EducaciónFactores Emocionales

Desarrollo emocional en el primer año de vida

El desarrollo emocional es diferente para cada bebé; depende de la evolución de áreas como la cognición y el lenguaje. También, el entorno donde crecen los bebés puede influir; si es enriquecedor o si es estresante. Los entornos estresantes alteran el bienestar emocional, mientras que los entornos enriquecedores facilitan la adquisición de habilidades emocionales.

Uno de los aspectos más importantes es la relación de los bebés con sus padres y cuidadores.  A través de la interacción, se promueve la identificación y expresión de las emociones a medida que los bebés crecen.

Desarrollo emocional de cero a seis meses

Durante los primeros seis meses, los bebés expresan emociones en función de cómo se sienten en ese momento. Las emociones son simples: placer y disgusto.

Cuando los bebés están contentos agitan los brazos y respiran profundamente, también sonríen y balbucean. Por el contrario, cuando los bebés están disgustados, lloran o se quejan. Los bebés reflejan en el rostro su estado de ánimo; moviendo boca, cejas y frente dependiendo de lo que sientan.

Para el tercer mes, los bebés sonríen, mostrando placer en respuesta a sus cuidadores. A los cuatro meses las muestras de emoción se intensifican; aprenden a reaccionar a las acciones de sus cuidadores. Por ejemplo, si les hacen cosquillas, ríen o si dejan de jugar con ellos, lloran.

Cerca de los seis meses, los bebés cambian de estado de ánimo de forma más frecuente. Puede ocurrir que los bebés pasen del placer al disgusto de un minuto a otro. Esto es normal, pues están aprendiendo a conocer sus emociones.

Desarrollo emocional durante el séptimo y el octavo mes

A los siete meses se produce un cambio importante en el desarrollo cognitivo. Los bebés comprenden que están separados de sus cuidadores; es decir que son seres independientes. Esto lleva a una nueva emoción: el miedo. Los bebés pueden expresar miedo en presencia de extraños, o cuando están lejos de sus cuidadores.

También surge otra emoción nueva: la ira. Antes de esta edad, los bebés experimentan disgusto, sin ningún significado detrás. Ahora, comprenden la causa y el efecto, se dan cuenta de que la ira puede ser útil. Si sus cuidadores no les alcanzan algún juguete, los bebés se enojan, logrando que se los alcancen.

También, aparece la referencia social, los bebés adquieren la capacidad de reconocer las emociones de otros y reaccionar a ellas. Si ven algo en el piso, mirarán primero a su cuidador para determinar por su expresión si está bien tocarlo. En esta época, es muy usual que los bebés comiencen a reír si ven reír a sus padres o cuidadores.

Desarrollo emocional de los nueve a los doce meses

De nueve a once meses, aumenta la conciencia y la capacidad de los bebés para expresar emociones. Los bebés se vuelven sensibles a la aprobación y desaprobación de los demás. Empiezan a sentirse culpables cuando se les regaña por hacer algo que no deben hacer.

La ansiedad por separación puede intensificarse y permanecer durante los próximos meses. La ansiedad ocurre por el temor de estar lejos de sus cuidadores. Es normal y desaparece a medida que los bebés aprenden que los cuidadores regresan.

A los 12 meses, se entra en una nueva fase; los bebés aprenden a ponerle palabras a lo que sienten.

Cómo apoyar el desarrollo emocional de los y las bebés
  • La evolución emocional depende del desarrollo cognitivo, el temperamento de los bebés y las experiencias directas. Esta última área, es donde los padres y cuidadores juegan un papel importante.
  • Una de las tareas primordiales es desarrollar un vínculo saludable con los bebés; esto les permite sentirse seguros y amados.
  • Es fundamental responder a las señales e intentos de interacción de los bebés; balbuceos, muecas, llanto, quejas, entre otros.
  • También, se recomienda hablar a los bebés sobre las emociones y sentimientos, incluso desde muy pequeños.
  • Los cuidadores pueden contar a los bebés como se sienten y por qué.
  • Pueden ayudarse exagerando un poco los gestos del rostro y mencionar la emoción.
Referencias
  • Dowling, M. (2014). Young children’s personal, social and emotional development. London: SAGE
  • Hyson, M. (2004). The emotional development of young children: building an emotion-centered curriculum. New York: Teachers College Press